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Agentes de IA para programar: cómo está cambiando el desarrollo de software

Agentes de IA para programar: cómo está cambiando el desarrollo de software

Durante mucho tiempo, cuando hablábamos de inteligencia artificial aplicada al desarrollo de software, pensábamos en herramientas capaces de autocompletar código, sugerir funciones o ayudar a resolver dudas puntuales. El uso era relativamente sencillo: el programador escribía una instrucción, la IA devolvía un fragmento de código y después había que copiarlo, adaptarlo y probarlo dentro del proyecto. 

Pero esa etapa se está quedando corta. 

La evolución más importante no está solo en que la IA escriba código mejor, sino en que ahora puede trabajar de forma mucho más integrada dentro del propio entorno de desarrollo. Ya existen herramientas capaces de leer un proyecto completo, modificar archivos, ejecutar comandos, lanzar pruebas, revisar errores, crear ramas de trabajo o preparar pull requests para que un desarrollador los revise. 

Es decir, la IA está pasando de ser un asistente de autocompletado a convertirse en un agente de desarrollo

Y esto puede tener un impacto importante en empresas que trabajan con software a medida, integraciones, aplicaciones web, plataformas internas o mantenimiento de proyectos heredados. 

Un agente de IA para programación es una herramienta capaz de actuar sobre un proyecto de software con cierto grado de autonomía. No se limita a responder una pregunta. Puede analizar el contexto, revisar archivos, proponer cambios, ejecutar acciones y comprobar resultados. 

Por ejemplo, antes podíamos pedir: 

“Escríbeme una función para validar un email.” 

Ahora podemos pedir algo mucho más amplio: 

“Analiza este proyecto, detecta por qué falla el formulario de contacto, modifica los archivos necesarios, ejecuta los tests y explícame qué has cambiado.” 

La diferencia es enorme. 

En el primer caso, la IA genera una pieza aislada. En el segundo, trabaja sobre un contexto real: estructura del proyecto, dependencias, errores, controladores, vistas, servicios, logs, pruebas y reglas de negocio. 

Herramientas como Codex CLIClaude CodeGitHub Copilot coding agent o Gemini CLI van precisamente en esa dirección: acercar la IA al flujo real de desarrollo. 

Una de las novedades más relevantes es Codex CLI, de OpenAI. Se trata de un agente de programación que puede ejecutarse localmente desde el terminal y trabajar sobre la carpeta seleccionada del proyecto. La documentación oficial indica que puede leer, cambiar y ejecutar código en el equipo del usuario dentro del directorio elegido, y que está construido en Rust.  

Esto significa que un desarrollador puede abrir un proyecto y lanzar instrucciones como: 

codex «analiza este proyecto Laravel y dime por qué falla el envío del formulario» 

O también: 

codex «añade validación al formulario de contacto, crea los tests necesarios y actualiza la documentación» 

La diferencia con un chat tradicional es que el agente no trabaja “en el aire”. Tiene acceso al código del proyecto y puede operar sobre él, siempre dentro de los permisos que se le concedan. 

Para una empresa de desarrollo, esto puede ser muy útil en tareas como: 

  • entender proyectos heredados;  
  • localizar errores;  
  • refactorizar partes concretas;  
  • crear pruebas;  
  • mejorar documentación;  
  • revisar dependencias;  
  • preparar cambios repetitivos;  
  • acelerar prototipos.  

No significa que el desarrollador desaparezca. Significa que muchas tareas de análisis, preparación y revisión inicial pueden acelerarse. 

Otra herramienta relevante es Claude Code, de Anthropic, orientada a trabajar con proyectos de software desde entornos como terminal e IDE. Además, Anthropic está potenciando el concepto de Agent Skills, que permite crear habilidades o instrucciones especializadas para determinados tipos de tareas. Según su documentación, Claude puede utilizar habilidades predefinidas o personalizadas cuando son relevantes para una petición.  

Esto abre una posibilidad muy interesante: crear agentes especializados por tipo de trabajo. 

Por ejemplo: 

  • un agente para revisar seguridad;  
  • un agente para documentar proyectos;  
  • un agente experto en Laravel;  
  • un agente orientado a WordPress;  
  • un agente para pruebas automatizadas;  
  • un agente para revisar integraciones API;  
  • un agente para analizar rendimiento;  
  • un agente para preparar documentación funcional para cliente.  

En lugar de usar una IA genérica para todo, una empresa puede empezar a definir perfiles de trabajo más concretos, con reglas internas, criterios de calidad y formas de revisar el código. 

Esto es especialmente útil en equipos técnicos que gestionan muchos proyectos a la vez y necesitan mantener cierta coherencia en la forma de desarrollar, documentar y revisar. 

GitHub también ha evolucionado su enfoque con Copilot coding agent. Su documentación explica que se puede pedir a Copilot que investigue un repositorio, cree un plan, realice cambios en una rama y prepare el trabajo antes de abrir una pull request. También automatiza tareas como la creación de ramas, mensajes de commit y subida de cambios.  

Esto cambia mucho el flujo de trabajo. 

En lugar de usar la IA solo mientras se escribe código, se puede asignar una tarea más completa: 

“Corrige este bug en el formulario de registro.” 

El agente puede analizar el repositorio, crear una rama, hacer cambios y dejar una propuesta lista para revisión humana. 

Esto encaja muy bien con equipos que trabajan con metodologías tipo Kanban. Una tarea puede pasar por estados como: 

  • pendiente;  
  • en análisis por IA;  
  • cambios propuestos;  
  • revisión técnica;  
  • testing;  
  • listo para desplegar.  

La clave está en la revisión. El agente puede proponer cambios, pero el equipo técnico debe validarlos antes de llevarlos a producción. 

Google también ha presentado Gemini CLI, una herramienta open source que lleva Gemini al terminal para tareas de programación, resolución de problemas y automatización. Google lo define como un agente de IA open source que permite usar Gemini directamente desde la línea de comandos para coding, problem-solving y gestión de tareas.  

La documentación de Gemini Code Assist indica además que Gemini CLI puede trabajar con herramientas locales o servidores MCP para resolver casos como corregir bugs, crear nuevas funcionalidades o mejorar la cobertura de tests.  

Esto es importante porque el terminal sigue siendo una parte central del trabajo técnico: instalar dependencias, ejecutar migraciones, lanzar tests, compilar, revisar logs o desplegar. 

La IA integrada en ese entorno puede ayudar a: 

  • interpretar errores de consola;  
  • sugerir comandos;  
  • revisar fallos de instalación;  
  • crear scripts;  
  • automatizar procesos repetitivos;  
  • comprobar configuraciones;  
  • documentar flujos técnicos.  

Aunque estas herramientas siguen evolucionando, ya hay usos muy prácticos para empresas de desarrollo. 

1. Entender proyectos heredados 

Uno de los problemas habituales en software a medida es encontrarse con proyectos antiguos, poco documentados o desarrollados por otros equipos. 

La IA puede ayudar a revisar la estructura del proyecto y responder preguntas como: 

  • cómo funciona el login;  
  • dónde se generan las facturas;  
  • qué archivo procesa una integración;  
  • qué tablas intervienen en un flujo;  
  • dónde se validan permisos;  
  • qué endpoints usa una aplicación;  
  • qué dependencias son críticas.  

Esto no sustituye el análisis técnico, pero acelera muchísimo la primera lectura. 

2. Localizar bugs 

Un agente puede analizar un error, revisar archivos relacionados y proponer una corrección. 

Por ejemplo: 

Este endpoint devuelve error 500 cuando el cliente no tiene dirección fiscal. Busca la causa y propón una solución. 

El agente puede revisar controladores, servicios, modelos, validaciones y tests para encontrar dónde se rompe el flujo. 

En proyectos con muchas capas, esto puede ahorrar tiempo de investigación. 

3. Refactorizar código 

La IA también puede ayudar a mejorar código existente. 

Por ejemplo: 

Separa la lógica de negocio de este controlador en un servicio reutilizable. 

O: 

Reduce la duplicidad entre estos tres métodos sin cambiar el comportamiento. 

Este uso requiere especial cuidado. Refactorizar no es solo “hacer el código más bonito”. Hay que garantizar que el comportamiento no cambia, que los tests siguen pasando y que la arquitectura tiene sentido. 

Pero bien usado, puede ser una herramienta muy útil para modernizar proyectos poco a poco. 

4. Crear tests 

La creación de pruebas es uno de los usos más interesantes. 

En muchos proyectos a medida, especialmente los que han crecido durante años, la cobertura de tests suele ser baja. La IA puede ayudar a crear pruebas unitarias, pruebas de integración o casos de validación. 

En una integración entre sistemas, por ejemplo, puede ayudar a probar: 

  • altas de empleados;  
  • bajas;  
  • modificaciones;  
  • campos obligatorios;  
  • formatos de fechas;  
  • errores de API;  
  • reintentos;  
  • mapeos incorrectos;  
  • respuestas vacías;  
  • validaciones de permisos.  

Esto puede mejorar mucho la calidad de un conector o aplicación interna. 

5. Documentar software 

La documentación suele ser una de las tareas que más se retrasa en proyectos técnicos. 

La IA puede ayudar a generar: 

  • README;  
  • documentación de instalación;  
  • documentación funcional;  
  • guías para cliente;  
  • explicación de endpoints;  
  • manuales internos;  
  • changelogs;  
  • comentarios técnicos;  
  • diagramas conceptuales;  
  • resúmenes para soporte.  

Por ejemplo: 

Genera una documentación funcional de esta integración para que la entienda el cliente sin entrar en detalles técnicos excesivos. 

Esto es especialmente útil cuando se trabaja con clientes que necesitan entender qué hace el software, pero no quieren entrar en código. 

6. Crear prototipos rápidos 

Los agentes de IA también son muy útiles para crear primeras versiones de pantallas o flujos. 

Por ejemplo: 

Crea una pantalla de gestión de incidencias con tabla, filtros, buscador y formulario modal. 

O: 

Prepara un prototipo de panel para consultar sincronizaciones entre ERP y CRM. 

Esto permite validar ideas antes de invertir muchas horas en desarrollo definitivo. 

7. Revisar seguridad 

La IA puede detectar patrones de riesgo como: 

  • consultas SQL sin parametrizar;  
  • validaciones insuficientes;  
  • exposición de tokens;  
  • subida de archivos insegura;  
  • problemas de permisos;  
  • falta de protección CSRF;  
  • posibles XSS;  
  • logs con datos sensibles;  
  • errores en gestión de sesiones.  

No sustituye una auditoría de seguridad profesional, pero puede funcionar como una primera capa de revisión. 

8. Ayudar en integraciones entre sistemas 

En proyectos de integración entre ERP, CRM, RRHH, nómina o plataformas internas, la IA puede ayudar a: 

  • leer documentación de APIs;  
  • generar clientes HTTP;  
  • transformar JSON o XML;  
  • preparar mapeos de campos;  
  • crear validaciones;  
  • simular respuestas;  
  • generar mocks;  
  • revisar logs;  
  • documentar errores;  
  • crear tests de sincronización;  
  • detectar incoherencias entre origen y destino.  

Por ejemplo: 

Con este JSON de Factorial y este formato esperado por Sage, crea una función de transformación y valida campos obligatorios. 

O: 

Revisa estos logs de sincronización y agrupa los errores por tipo, causa probable y acción recomendada. 

Aquí la IA puede aportar mucho, porque muchas integraciones tienen tareas repetitivas, formatos complejos y documentación extensa. 

No todas las herramientas funcionan igual. Conviene diferenciar tres grandes modelos. 

Modelo Cómo funciona Ejemplos 
Local o terminal El agente trabaja desde la máquina del desarrollador sobre una carpeta concreta Codex CLI, Gemini CLI 
IDE La IA trabaja dentro del editor de código con contexto del proyecto Copilot, Cursor, Windsurf, Claude Code 
Cloud/asíncrono El agente trabaja en segundo plano sobre un repositorio y propone cambios GitHub Copilot coding agent 

El modelo más realista para equipos profesionales será una combinación de los tres. 

El desarrollador puede usar IA en local para analizar, programar o revisar. El equipo puede usar agentes en GitHub para tareas acotadas. Y la empresa puede definir normas internas para decidir qué se puede automatizar y qué requiere revisión humana obligatoria. 

Ventajas para empresas de software 

La adopción de agentes de IA en desarrollo puede aportar ventajas claras. 

Más velocidad en tareas repetitivas 

La IA puede acelerar tareas de bajo valor estratégico, como crear documentación inicial, generar tests básicos, revisar errores conocidos o preparar estructuras de código. 

Mejor comprensión de proyectos complejos 

En proyectos grandes o heredados, puede ayudar a entender antes cómo está organizado el software. 

Más calidad si se usa bien 

Si se usa para crear tests, revisar errores y documentar decisiones, puede mejorar la calidad del proyecto. 

Mejor mantenimiento 

La IA puede ayudar a mantener proyectos antiguos, detectar deuda técnica y proponer mejoras progresivas. 

Mayor capacidad de respuesta 

En equipos pequeños, puede permitir avanzar más rápido en tareas de análisis, soporte, documentación y revisión inicial. 

Riesgos que no hay que ignorar 

La IA puede ayudar mucho, pero también puede generar problemas si se usa sin control. 

Algunos riesgos son: 

  • cambios incorrectos en varios archivos;  
  • soluciones que parecen funcionar pero rompen casos no contemplados;  
  • pérdida de lógica de negocio;  
  • dependencias innecesarias;  
  • código demasiado complejo;  
  • tests poco útiles;  
  • exposición de código sensible;  
  • uso accidental de credenciales;  
  • errores de seguridad;  
  • exceso de confianza en propuestas no revisadas.  

Por eso, en un entorno profesional, la IA debe trabajar con reglas claras. 

No debería tener acceso libre a todo. No debería tocar producción sin revisión. No debería recibir claves reales en los prompts. Y no debería sustituir el criterio técnico del equipo. 

Además, no todas las herramientas de inteligencia artificial son adecuadas para cualquier empresa. Antes de incorporar agentes de IA en procesos de desarrollo, conviene valorar aspectos como la privacidad del código, el tratamiento de datos sensibles, la ubicación de la información, los permisos de acceso y el nivel de control que ofrece cada plataforma. En este sentido, también es importante saber qué IA elegir para una empresa o uso profesional teniendo en cuenta la ciberseguridad, especialmente cuando se trabaja con información interna, documentación técnica o sistemas conectados a datos de negocio. 

La forma más segura de empezar no es automatizarlo todo de golpe, sino avanzar por fases. 

Fase 1: uso controlado por desarrolladores 

Empezar con tareas como: 

  • análisis de código;  
  • documentación;  
  • creación de tests;  
  • revisión de errores;  
  • prototipos;  
  • refactorizaciones pequeñas.  

Siempre en ramas separadas y con revisión humana. 

Fase 2: normas internas de uso 

Definir reglas claras: 

  • qué herramientas están permitidas;  
  • qué tipo de código puede analizarse;  
  • qué datos no pueden compartirse;  
  • cómo se revisan los cambios;  
  • cuándo se debe usar una rama separada;  
  • cómo se documenta el uso de IA;  
  • qué tareas requieren aprobación senior.  

Fase 3: agentes especializados 

Crear perfiles o instrucciones internas para tareas concretas: 

  • agente de documentación;  
  • agente de QA;  
  • agente de seguridad;  
  • agente de integraciones API;  
  • agente de WordPress;  
  • agente de Laravel;  
  • agente de revisión de logs.  

Fase 4: integración con procesos de trabajo 

Conectar estos flujos con herramientas como GitHub, Planner, sistemas de tickets, documentación interna o entornos de staging. 

El objetivo no es que la IA trabaje sola, sino que forme parte de un proceso profesional. 

Más allá del uso interno, esta evolución también abre nuevas oportunidades para empresas que quieren mejorar sus propios sistemas. 

Por ejemplo: 

  • asistentes internos conectados a documentación;  
  • agentes que consultan ERP o CRM;  
  • copilotos para equipos administrativos;  
  • automatización de soporte;  
  • generación automática de informes;  
  • buscadores inteligentes sobre bases documentales;  
  • revisión de incidencias;  
  • documentación automática de procesos;  
  • asistentes para intranets;  
  • IA conectada a aplicaciones internas.  

Este tipo de soluciones no se limita al departamento técnico. La misma lógica puede aplicarse a muchas áreas de una empresa: administración, ventas, atención al cliente, recursos humanos, operaciones o dirección. Por eso, si estás valorando cómo llevar la inteligencia artificial a procesos reales de negocio, puedes ampliar información en este artículo sobre cómo automatizar cada área de una empresa con IA 

La inteligencia artificial aplicada al software está entrando en una nueva fase. 

Ya no hablamos solo de herramientas que completan líneas de código. Hablamos de agentes capaces de analizar proyectos, modificar archivos, ejecutar comandos, crear tests, preparar documentación y proponer cambios completos para revisión. 

Esto puede cambiar la forma de desarrollar software a medida, mantener aplicaciones antiguas, crear integraciones y acelerar tareas técnicas que antes consumían muchas horas. 

Pero la clave no está en dejar que la IA programe sin control. La clave está en incorporarla con criterio: buenos procesos, revisión humana, seguridad, documentación y una arquitectura clara. 

En illusion Studio seguimos de cerca esta evolución porque conecta directamente con nuestra forma de trabajar: desarrollar software útil, integraciones sólidas y soluciones digitales adaptadas a cada empresa. La IA puede acelerar muchas tareas, pero el valor sigue estando en entender el negocio, definir bien el problema y construir soluciones que funcionen en el mundo real.